—[una serie en la suburbe madrileña]—Crónicas (deportivas) de Mospintoles

Cuentos de nochevieja (López)

(Lee la entrega anterior)

—Muy bonita historia, Mirlitón. Casi, casi, un cuento de navidad. Pero la fiesta de esta noche no tiene nada que ver con fiestas entrañables. Está, eso sí, entre dos fiestas religiosas, ambas con el reclamo comercial de los regalos, tanto con el Santa Claus como con los Reyes Magos, pero no es más que una fiesta puesta ahí arbitrariamente, como decías al principio.
—Anda, deja de disertar, que ahora eres tú el que se pierde elucubrando. ¿A dónde vamos ahora?
—Podemos ver a Susana, que vive aquí cerca. Mira a ver si está en los ultramarinos de sus padres.
—Pues por aquí no está. Y en su casa… Déjame ver… ¡Tampoco! ¿Dónde se habrá metido esta muchacha, con el frío que hace?
—Deja, no te pares. Ya la encontraremos por ahí. Sígueme.

» Supongo que necesitará dinero para la campaña. Estos partidos políticos de mierda nunca tienen un duro, y eso que los manejan como si fueran empresas.

—¿A quién vamos a ver ahora, Cogollo?
—A López, si te parece bien.
—Vayamos… Pero apura que hace frío.
—Déjame ver… Sí, allí está, con Basáñez. En la tercera planta de las oficinas del holding.
—¿Pero es que estos dos no descansan nunca? ¿Estarán trabajando? ¿Por qué no se han ido ya?
—¿A dónde, Mirlitón? ¿Olvidas que son dos solitarios? Tendrán la noche ocupada con alguna amiguita a la que harán feliz por unas horas, pero sin permitirse la más leve insinuación de ataduras sentimentales. Viven para sus negocios. Supongo que cuando uno se habitúa acaba viendo normal llevar una vida vacía de afectos.
—Veamos de qué hablan…

(Continuará…)